viernes, 28 de mayo de 2010

La abuela de Caperucita (El verdadero cuento de Caperucita Roja)


Erase una vez una tierna abuelita con un gran secreto que ocultar.
Esta tierna señora tenía una linda y antipática nieta que cada sábado iba de visita a su casa para llevarle el almuerzo y por el camino iba cantando y danzando, arrancando flores y pisoteando otras tantas.
La mamá de esta niña llamada Caperucita Roja era conocida en el lugar como Marlene y su papá era hijo de la tierna abuelita.
Aquel sábado Caprucita Roja se encontró con el Lobo Feroz que habitaba el bosque y que además se encargaba de mantenerlo en perfectas condiciones y armonía.
El lobo al ver el destrozo que hacía la niña con sus flores le pidió por favor que tuviera cuidado y que para otra vez no se pudiera esa capa roja tan llamativa porque excitaba y estresaba demasiado a algunos animalillos.
En ese momento el Lobo pensó que debería ir a casa de la abuelita para hacer un trato con ella y así dar un escarmiento a Caperucita Roja.
Cuando llegó a casa de la abuelita le contó que su supuesta nieta andaba por ahí estropeando el bosque, sola y vestida de rojo llamativo, así que había pensado que deberían darle una lección; La abuelita aceptó el trato y le dijo al lobo que mientras él estaba en la cama esperando a Caperucita ella se escondería en el armario, pero en realidad, salió por la ventana del salón para buscar al leñador y poder hacer otro tato con él y así deshacerse del lobo, porque llevaba años sin poder dormir a causa de sus aullidos y además la tremenda alergia que tenía al pelo de lobo no le dejaba a penas respirar. Al leñador no le pareció mala idea el trato que le proponía así que aceptó encantado ayudarla en su malévolo plan.
Acto seguido Caperucita llegó a casa de la abuelita y entró hasta la habitación canturreando con su estridente voz; al ver a su abuela allí en la cama se acercó para besarla pero le llamó la atención sus enormes orejas, ojos y dientes y empezó a hacer burlas y comentarios desagradables así que el lobo, que no podía soportar más los insultos de Caperucita salió enfurecido de la cama y ésta al verlo se puso a gritar y salió corriendo por fuera de la casa. En ese instante apareció el leñador para acabar con el lobo pero falló el tiro y le dio a la abuela que estaba en la puerta de la casa y ésta agonizando confesó su gran secreto:
"Caperucita cariño mio, todos estos años han sido una mentira, tu no eres mi nieta, ni mi hijo es tu verdadero padre...."

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